Alquilar un apartamento sin sorpresas

Alquilar apartamentos Casablanca en Calella, es todo un clásico de los veranos. Es la solución ideal para que la familia o un grupo de amigos pueda disfrutar de unas vacaciones con las comodidades de la propia casa. Pero para mantenerse a salvo de engaños es conveniente seguir algunos consejos.

Consejos a la hora de alquilar un apartamento

Hay que desconfiar de aquellos anuncios que te ofrecen un apartamento en unas condiciones más ventajosas que otros que son similares. Los chollos desde luego que no existen y los estafadores saben a la perfección lo sencillo que resulta jugar con la codicia de las personas.  

No está de más consultar las opiniones dadas por otros usuarios en las webs. Esta información resulta extremadamente valiosa. También es fundamental comprobar las respuestas del propietario así cómo ver desde cuando está ofreciendo su inmueble. No en vano, es una garantía llevar años.

Es necesario informarse sobre las cancelaciones con el objetivo de encontrarte protegido ante cualquier imprevisto. Eso sí, debes saber que si cancelas en el último instante perderás la fianza siempre. Pero en ciertos portales te permiten cancelar sin coste adicional hasta una fecha determinada.

Intenta siempre firmar un contrato y un inventario. En este último caso, no deberías de firmar nada hasta que no hayas comprobado que existe todo lo que está señalado en el mismo y el estado en el que se encuentra lo inventariado. Es necesario dejar constancia por escrito de cualquier información que te parezca relevante sobre cualquier deficiencia encontrada.

Antes de hacer cualquier pago, comprueba. Cuando se solicita la entrega de cantidades en concepto de reserva o fianza conviene saber que la persona que se dice propietaria, efectivamente lo es. Desde OCU se precisa que el importe de una señal acostumbra a moverse entre el 20% y el 30% del precio acordado. En cualquier caso, siempre se desaconseja el pago total por adelantado del alquiler. A este respecto la consigna es entregar la mínima cantidad posible hasta llegar al destino, y si es negociable, no hacer ningún adelanto. Y recuerda, todos los pagos deben quedar documentados.

Mejor con contrato e inventario. El modelo de alquiler de un apartamento vacacional que más garantías ofrece es cuando media un contrato por escrito. Desde OCU se señala que es habitual que en el mismo se indique “que se entrega el apartamento en perfecto estado de uso y mobiliario”, también es posible que anexe un inventario. En estos supuestos, el inquilino no debe firmar nada hasta comprobar el estado y la existencia de todo lo que se señala en el documento, haciendo constar por escrito cualquier información que considere relevante sobre las deficiencias encontradas.

Ojo con la fianza de daños. Es uno de los puntos más conflictivos. En la actualidad es habitual que el propietario imponga el pago de una fianza para cubrir los posibles daños durante la estancia. El consejo de OCU es que en contrato se “detalle claramente el concepto y las condiciones de su aplicación”, y que “también se prevea la devolución” del importe abonado en este concepto.

Documenta todo. En el supuesto de que el perjuicio ocasionado pudiera derivar en una actuación judicial o administrativa, es importante disponer de documentación. Lo ideal es trazar con documentos escritos todos los pasos dados en la negociación: desde pantallazos del anuncio a través del que se contactó, a los mensajes por correo electrónico o aplicaciones de mensajería, y por supuesto, guardar todas las direcciones, números de teléfono, nombres o facturas de pagos que hayan tenido que cubrirse. Ejemplos de este último punto, de restaurantes que se haya visto obligado a utilizar por no disponer de la infraestructura de cocina anunciada, o de taxis, si se han tenido que cubrir desplazamientos.

No olvides solicitar una persona y número de contacto. Es muy importante disponer de esta información para poder actuar frente a cualquier imprevisto que pudiera ocurrir durante el desplazamiento o a la llegada al destino”.

Cómo actuar si surge el conflicto

Con el dueño. La mejor vía de arreglar un conflicto de intereses es de manera amistosa. De no ser posible, “como lo que se ha firmado es un contrato entre particulares, el inquilino no tiene la consideración de consumidor, y si tiene que hacer alguna reclamación tendrá que ser mediante demanda ante el juzgado de primera instancia de la localidad donde se encuentre la vivienda”.

Con una agencia inmobiliaria. Cuando se ha utilizado este tipo de servicios se debe rellenar una hoja de reclamación e intentar solucionar el conflicto por esa vía. De no ser posible, el siguiente paso es iniciar una demanda judicial.